martes, 24 de noviembre de 2015

Eventos corporativos de fin de año





Comienzan las celebraciones para cerrar este 2015 y es común que llegue el correo electrónico del departamento de Recursos Humanos haciendo la invitación a estos eventos, en los que aunque estén referidos a la celebración, hay que cuidar la imagen personal que se proyecta a nivel institucional.

¿Qué es lo que debemos considerar al asistir?

1. Código de etiqueta: Si la empresa en la que laboras tiene un código de etiqueta, debes apegarte a él, incluso en una actividad fuera de la institución. Debe existir la coherencia en todo momento y todo lugar, así que hay que tomar en cuenta si el perfil de la empresa maneja un código Casual/Casual de Vestir o Formal/Ejectutivo antes de seleccionar un outfit.

2. Mantener las relaciones de respeto y cordialidad: En esta situación, el ambiente se presta al consumo de bebidas alcohólicas que puede desinhibir hasta a la persona más seria. Moderemos su consumo, porque aunque sea un momento recreativo, al día siguiente en la oficina, tendrán que mirar de frente a gente a la que pudieron hacer reclamos o confesar inquietudes laborales... animados por la festividad y el exceso de copas.

3. Ser formal con las acciones: Desafortunadamente, todo lo que pasa en la fiesta, no queda en la fiesta, es común que al día siguiente comiencen a circular en redes sociales imágenes poco favorecedoras (se ha vuelto una práctica común 'ventilar' a los demás en estos espacios digitales) o de situaciones que pueden llegar a modificar la percepción profesional que se tiene de cualquier persona. Ésta efusividad y diversión, es mejor que se conserve en un círculo más íntimo, aún a nivel profesional, y con ello será más sencillo evitar que la credibilidad o incluso la honorabilidad se pongan en tela de juicio. Somos seres sociales, sí, pero hay quienes tienen mayor influencia con sus actos sobretodo cuando están a cargo de un alto mando se catalogan como alto perfil. 

En estos eventos, son válidos los brindis, los abrazos, el baile y el canto, pero con moderación, porque para fortuna o desfortuna (dependiendo el caso), no todos los compañeros de trabajo, son nuestros amigos.







lunes, 23 de noviembre de 2015

Networking y Ejercicio Profesional




Actualmente, la comunicación se ha adaptado a nuevas estrategias y herramientas para posicionar cualquier tipo de mensaje. Todos, sin excepción generamos una percepción a causa de la impresión material, resultado de los mensajes o estímulos que emitimos con nuestra manera de hablar, nuestra comunicación no verbal, nuestra comunicación escrita, nuestras relaciones (personales o laborales), nuestros gustos y afinidades porque es inevitable tener una imagen.

Dentro del ejercicio profesional, la imagen es sumamente importante, no sólo como un concepto de percepción, sino en la búsqueda de la coherencia en fondo y forma, ya que toda acción comunica. 


¿Cómo utilizar entonces a nuestro favor la información que emitimos 
a través de cualquier acción comunicativa? 

Es sencillo, a través del cumplimiento del axioma que indica que debe existir coherencia.

Las respuestas obtenidas a través de los estímulos enviados de manera verbal (fondo) y no verbal (forma) deben tener un hilo unificador que sirva para reafirmar nuestro mensaje o el objetivo que tenemos al establecer una red profesional de contactos que nos permita darnos a conocer de manera personal o institucional.

Infinidad de recursos existen para proyectar una imagen profesional coherente: conocimientos aplicados sobre presencia física, gestos, ademanes, proxemia, conducta táctil, conducta visual, oratoria, redacción, ortografía, relaciones públicas, protocolos, manejo de crisis... esto unido a la imagen personal que ahora está involucrada en todos los entornos gracias a la interacción digital y las redes sociales. Lo destacable sería aprender a utilizarlos a nuestro favor.


Sí, definitivamente es importante explotar las herramientas de marketing que proporciona el networking para ampliar una red de contactos y compartir el mensaje de manera explícita: "Me dedico a esto y puede funcionarte para tales fines, tengamos una relación ganar-ganar". Pero esto no sirve de mucho cuando al momento de comunicar, no hay coherencia, y muchas veces este pequeño detalle, pasa desapercibido.